14/4/13

Una cesta llena de esperanzas y sueños.





No gracias, hoy no me apetece quedarme en casa,
Si tan solo tal vez.... no, no me quedaré.
Daré vueltas a la rotonda,
a ver si encuentro sueños rotos en el jardín y los reparo.
Quizás suba a algún árbol,
y de las ramas sacaré deliciosas esperanzas para el desayuno.
Luego iré al río,
de aburrimiento tiraré miedos hacia el fondo y los veré hundirse.
Al atardecer caminaré hacia casa,
y daré de comer mis lágrimas a las gallinas, seguro que no se quejarán por ello.
Llegaré a casa con la cesta llena de esperanzas y sueños, pero justo en frente de la puerta,
tropezaré como siempre y todo se habrá desparramado y ensuciado. 
Ya nada servirá.

Si hoy ocurre eso, creo que mañana repetiré éste día.
Quién sabe, quizás un día deje de ser tan débil y dejaré de tropezar....

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