Para un soñador
Que solo ha dormido
En la mitad de la vida
Y en la naciente primavera,
Las cosas resultan ser
Un verdadero fastidio,
Por la ilusión de pensar
Que algún día
Todo mejoraría.
Y escúchenme,
Ruidosos oyentes...
Aunque la inocencia
Se doblegue intranquila
Ante la moralidad perdida...
Yo seguiré en pie,
Pero soñaré esta vez
Con mi vista fija
En lo que aún no se ensucia
Con el enmohecido mundo,
Y mucho menos
Actuaré según lo que me pidan.
Las aves han alzado su vuelo
Y sigo sus pasos
Para no dormirme nuevamente
Mientras la primavera termina.

eres maravillosa... me encanta cómo escribes...
ResponderEliminarGracias Betsa!!!
Eliminar